Combustibles más caros, política en ebullición y un otoño que no afloja: así arranca Uruguay el 1° de abril de 2026
Suba del 7% en combustibles, el Frente Amplio estrena gobierno con tensiones y un otoño que se resiste a ceder el calor
Un arranque de abril que golpea el bolsillo
El 1° de abril de 2026 no trajo ninguna broma: los uruguayos se despertaron con los combustibles más caros. A partir de hoy rige una suba del 7% dispuesta por el gobierno, la primera medida de impacto directo sobre el bolsillo de los hogares desde que asumió la nueva administración del Frente Amplio. La nafta súper pasó a costar $82,27 (un incremento de $5,39), el gasoil 50S quedó en $50,63 (sube $3,31) y el supergás alcanzó los $94,65 (con una suba de $6,19).
Los ministros Gabriel Oddone, de Economía, y Fernanda Cardona, del MIEM, salieron a explicar el aumento ante la inevitable pregunta ciudadana: ¿por qué ahora? La respuesta apuntó al contexto internacional. Según la Agencia Internacional de Energía, el mundo atraviesa la mayor interrupción de suministro de crudo desde 1973, cuando la crisis del petróleo sacudió a las economías occidentales. El barril de Brent cotiza a US$112,78, con una leve suba del 0,19% en el día, y el dólar se mantiene sobre los $40,50. El escenario global, en definitiva, llega a la bomba de combustible de la vuelta de tu casa.
El impacto no es menor. El transporte de carga, el transporte público, el agro y cualquier actividad que dependa de la movilidad sienten de inmediato este tipo de ajustes. Para las familias, la ecuación también cambia: llenar el tanque o calentar el hogar con supergás implica un gasto sensiblemente mayor desde hoy. El gobierno apostó por la transparencia técnica para justificar la medida, pero sabe bien que el timing político es delicado: apenas arrancado el nuevo período, el costo social de las decisiones difíciles ya aparece en la agenda.
El Frente Amplio estrena gobierno entre anuncios y rispideces
El cuarto gobierno del Frente Amplio transita sus primeras semanas en un clima de expectativa mezclado con tensión. Los primeros anuncios en materia de política internacional generaron rechazo opositor inmediato y, lo que resulta más llamativo, algunas disonancias dentro de la propia coalición de gobierno. Las diferencias internas son una señal temprana de que gestionar un frente amplio —en el sentido más literal— nunca es sencillo, especialmente cuando hay que traducir acuerdos programáticos en decisiones concretas de gobierno.
En paralelo, se procesa el clásico reparto de cargos en los entes públicos entre las fuerzas políticas, un ritual que cada cambio de gobierno reactiva y que esta vez no es la excepción. La distribución de influencia en organismos estatales es parte de la negociación política que, aunque poco visible para el ciudadano de a pie, define en buena medida el funcionamiento del Estado en los próximos años. La oposición busca conservar espacios; el gobierno, consolidar su impronta. El equilibrio entre ambas lógicas será uno de los termómetros de la gobernabilidad en este período.
El FA asume además la tarea de procesar los cambios respecto al lustro anterior, un gobierno de coalición multipartidaria de centroderecha que dejó su propia huella en las políticas públicas. Deshacer algunos nudos, continuar otros y agregar la impronta propia es el desafío de cualquier administración entrante, pero en este caso la carga simbólica de volver al poder después de cinco años en la oposición le agrega peso extra a cada decisión.
Mercados: señales mixtas en un contexto global volátil
Más allá del ajuste en los combustibles, los mercados locales muestran señales mixtas. El mercado de haciendas se estabiliza luego de semanas de volatilidad, lo que es una buena noticia para el sector agropecuario, columna vertebral de la economía uruguaya. El tipo de cambio, con el dólar sobre $40,50, se mantiene en niveles que el gobierno monitorea de cerca, especialmente en un contexto donde el precio del petróleo elevado puede generar presiones inflacionarias en cadena.
La combinación de un dólar relativamente estable y un petróleo caro es un escenario complejo: protege en parte frente a la inflación importada, pero no alcanza para absorber completamente el shock energético global. Los técnicos del ministerio de Economía tienen por delante el desafío de mantener los equilibrios macroeconómicos mientras el mundo atraviesa una de sus crisis energéticas más agudas en medio siglo.
El tiempo acompaña: otoño cálido en todo el país
En medio de tanto ruido político y económico, el clima al menos trae alivio. Este 1° de abril el país disfruta de un día cálido, con temperaturas que oscilan entre los 17°C y los 33°C según la región. En Montevideo la mínima ronda los 20°C y la máxima llega a 30°C, una temperatura impropia para el comienzo formal del otoño. La probabilidad de precipitaciones es baja, así que la jornada invita a estar afuera, aunque el bolsillo ya sienta el peso de las novedades del día.
Un otoño que se resiste a enfriarse, un gobierno que recién arranca, una suba de combustibles que obliga a recalcular y mercados que piden paciencia. Así arranca Uruguay este primer día de abril de 2026.


